Los ataques de pánico es uno de los problemas más frecuentes y que genera un gran malestar tanto psíquico como corporal.

La OMS refiere que tres de cada 10 personas en todo el mundo sufre de ataques de pánico y en España más del 50% de las mujeres ha sufrido un ataque de pánico.

¿Alguna vez has experimentado ansiedad?

¡Qué pregunta tan tonta!, podría decirse, dado que la mayoría de las personas siente algo de ansiedad a diario en la vida. 

Cada vez que hay peligro, el organismo reacciona de la misma forma, pensamos las mismas cosas, sentimos las mismas sensaciones y actuamos de forma similar. Esta reacción es la ansiedad.

Por tanto, la ansiedad es una respuesta innata de nuestra especie, que tiene como misión la supervivencia. Cada vez que nos encontramos en una situación de peligro, el circuito de la ansiedad se dispara haciendo que reaccionemos de la forma más eficaz para sobrevivir.

Definición de Ataques de Pánico

Podemos definir los ataques de pánico como un episodio de ansiedad aguda con miedo o malestar intensos, acompañado de algunos síntomas que suelen aparecer bruscamente y alcanzar su máxima expresión en los primeros 10 minutos.

Los ataques de pánico aislados son bastante frecuentes en la población general.

También se pueden llamar crisis de pánico, ataque de ansiedad..

Pero en algunos casos, la persona que experimenta una crisis se queda preocupada por ella y con temor a experimentar nuevas crisis, o las sensaciones internas relacionadas con ellas.

Si ese temor es lo suficientemente fuerte para crear emociones y conductas contraproducentes, se considera que la persona afectada padece un trastorno de pánico.

El Círculo Vicioso del Pánico

ataques de pánico

 

Los ataques de pánico se producen al ponerse en marcha la reacción de alarma o sistema de alarma (punto c del dibujo) que es un mecanismo reflejo del organismo que tiene como misión ponernos a salvo (mediante la huida, la búsqueda de ayuda, etc.) cuando afrontamos una situación que pone en peligro nuestra supervivencia.

Pero, en los ataques de pánico, esta reacción de alarma se pone en marcha sin que exista un peligro real, por lo que también se les llama falsas alarmas. Estas falsas alarmas se producen porque evalúas como peligrosas ciertas sensaciones internas que, en realidad, no pueden hacerte ningún daño y que todos podemos experimentar, en mayor o menor grado, cuando estamos nerviosos.

Síntomas del Ataque de Pánico

Los síntomas que presentan las personas que sufren un ataque de pánico son los siguientes:

  • Palpitaciones rápidas o violentas con elevación de la frecuencia cardíaca
  • Opresión en el pecho
  • Vértigo, mareo, náusea
  • Inestabilidad, mareo o desmayo
  • Dificultad para respirar
  • Sensación de ahogo o falta de aliento
  • Náuseas o molestias abdominales
  • Cosquilleo o entumecimiento en las manos
  • Sensación de estar soñando o deformación de percepción
  • Miedo de perder el control y hacer algo que le cause a uno vergüenza
  • Miedo de morir
  • Taquicardia

Tratamiento del Ataque de Pánico

El tratamiento que ha demostrado mejores resultados es el tratamiento cognitivo-conductual  y se divide en distintas fases:

  • Comprender el pánico
  • Manejar el pánico
  • Provocar repetidamente las sensaciones temidas para romper su asociación con la evaluación de peligro.

  • Eliminar las conductas de búsqueda de seguridad que aun persistan y exponerte a situaciones que antes temías o evitabas.

  • Finalización de la terapia y prevención de recaídas.

Agorafobia

Es la aparición de ansiedad al encontrarse en lugares o situaciones donde escapar puede resultar difícil (o embarazoso) o donde, en el caso de aparecer una ataque de pánico o las sensaciones internas temidas, puede no disponerse de ayuda.

Los temores agorafóbicos suelen relacionarse con situaciones como:

  • Permanecer solo fuera de casa.
  • Estar en aglomeraciones.
  • Hacer cola.
  • Viajar en autobús, tren o automóvil.

Estas situaciones se evitan, se resisten a costa de un malestar o ansiedad significativos o se hace indispensable la compañía de un conocido para soportarlas.

A continuación os propongo el siguiente enlace en el que una psicóloga cuenta su experiencia con los ataques de pánico.

ataques de pánico

“No es valiente aquel que no tiene miedo, sino el que sabe conquistarlo.” Nelson Mandela

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