¿Qué es la depresión?

La depresión es el trastorno mental más frecuente entre la población. Se calcula que afecta a más de 300 millones de personas en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y, además, nos recuerda, la importancia de trabajar en este problema ya que es la primera causa de discapacidad en el mundo.

En España afecta a más del 5% de la población, aumentando las cifras cada año.

Hay que distinguir entre la depresión como problema o trastornos psicológico y las fluctuaciones habituales y normales del estado de ánimo, acompañados por las respuestas emocionales ante las diferentes situaciones de la vida cotidiana. Se convierte en un problema más grave cuando es de larga duración y la intensidad va de moderada a grave, causando un gran sufrimiento a la persona que lo padece, afectando a las distintas áreas de la vida de la persona (laborales, familiares, sociales…).

Los episodio depresivos se pueden clasificar en leves, moderados y graves dependiendo del número y la intensidad de los síntomas.

La depresión es un trastorno del estado de ánimo que se caracteriza por el decaimiento de la persona durante un tiempo continuado.  La persona que sufre depresión tiene una valoración o visión negativa de él mismo, del mundo que le rodea y del futuro.

¿Cuáles son sus causas?

Las principales causas de la depresión se deben a factores genéticos, factores fisiológicos, factores personales y factores ambientales. A continuación vamos a describir brevemente cada uno de ellos:

  • Factores genéticos: es importante evaluar si el paciente tiene antecedentes familiares de depresión. En el caso de existir un familiar próximo (hermanos y/o progenitores) con depresión, las probabilidades aumentan entre el 25 y el 30 %.
  • Factores fisiológicos: La depresión está relacionada con la disminución de la serotonina, es un neurotransmisor presente en las neuronas, teniendo importantes funciones, por ejemplo, la regulación del estado de ánimo. La depresión también está relacionada con enfermedades como el hipotiroidismo y la diabetes.
  • Factores ambientales: cualquier situación por la que esté pasando una persona puede actuar como catalizador de la depresión. Por ejemplo, despido laboral, ruptura de pareja, situación económica mala, condiciones de vida etc.
  • Factores personales: puede surgir en cualquier etapa evolutiva, aunque la edad comprendida de aparición suele estar entre los 35 y 45 años. Afecta más a las mujeres (25%) que a los hombres (12%).

¿Cuáles son los síntomas?

Existen una serie de síntomas característicos de la depresión. Éstos son:

AFECTIVOS

  • Tristeza
  • Ansiedad
  • Irritabilidad
  • Desesperanza
  • Anhedonia
  • Disminución acusada del interés o de la capacidad para el placer en todas o casi todas las actividades

COGNITIVOS

  • Dificultades para concentrarse
  • Visión negativa
  • Pérdidas de memoria
  • Sentimientos de inutilidad o de culpa excesivos o inapropiados

SOMÁTICOS

  • Fatiga
  • Insomnio o hipersomnia
  • Cefalea
  • Pérdida de apetito
  • Agitación o enlentecimiento motor

Tratamiento para combatir la depresión

Es importante hacer una buena evaluación y diagnóstico diferencial, para realizar un buen tratamiento.  Debemos diferenciar la depresión de un episodio de tristeza aislado debido a algún motivo o causa determinada.

La tristeza es una emoción básica y es una reacción normal y esperada para muchas situaciones. Para poder hacer un diagnóstico de depresión, el cuadro de la tristeza debe aumentarse en duración e intensidad de los síntomas, interfiriendo significativamente en las diferentes áreas de la vida de la persona.

Existen dos tipos de tratamientos para combatir la depresión; el farmacológico y la psicoterapia. Dependiendo del problema puede ser necesario uno u otro o ambos.

El tratamiento farmacológico con antidepresivos tiene como función corregir desequilibrios en los niveles de las sustancias químicas en el cerebro.

Cómo ya hemos hablado en este artículo, para regular la serotonina, transmite mensajes al área del cerebro que se ocupa de las emociones, la temperatura corporal, el apetito, niveles hormonales, el sueño y la presión sanguínea.

La psicoterapia, cuyo fin es ayudar al paciente a sentirse mejor a través del cambio en sus formas de pensar, sentir y actuar.

Para la mejoría y recuperación de la persona que sufre depresión, es fundamental la compresión y el apoyo de sus familiares y personas cercanas, así como, el ambiente que le rodea.

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"Cuando te levantes por las mañanas, piensa en el precioso privilegio de estar vivo, respirar, pensar, disfrutar y amar". Marco Aurelio.

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