Muchas veces no somos del todo conscientes de lo difícil que es, primero encontrar una pareja y luego, mantener esa relación de pareja a lo largo de los años.

Hay que tener en cuenta que una persona y otra persona, con sus diferencias individuales, se unen para formar otro ente que es la pareja. La frase “ te quiero no solo por como eres, sino por como soy yo cuando estoy contigo”, ejemplifica muy bien el concepto.

Las personas vamos evolucionando y a los 40 años no somos los mismos que a los 20, quizá cuando comenzó la relación. Pueden empezar a aparecer los primeros síntomas, relacionados con la comunicación, maternidad-paternidad, necesidades afectivas, discusiones… que pueden acabar derivando en problemas mayores y mantenidos en el tiempo.

Fases de una relación de pareja

Existen tres fases en toda relación de pareja. Es importante conocerlas y saber cuales pueden ser los problemas que pueden aparecer en cada una. Éstas son:

  • Fase pasional o intensa: idealización del otro miembro de la pareja, destaca un deseo pasional intenso.
  • Fase de Intimidad: ya hay un conocimiento mayor mutuo. Desaparece la idealización. Hay sentimientos de acercamiento, de vínculo, de conexión. Hay también comunicación, compenetración, aceptación…. por parte de los dos miembros de la pareja.
  • Fase de compromiso: se empiezan a barajar ideas de proyectos en común (hijos, comprar una casa, casarse, aumenta el compromiso.

Problemas habituales en las parejas

Los problemas que pueden presentar las parejas cuando acuden a terapia suelen ser los siguientes:

  • Dependencia de la pareja.
  • Celos.
  • Falta de confianza.
  • Infidelidad.
  • Enfados o discusiones frecuentes.
  • Conductas destructivas.
  • Disminución del deseo sexual por uno de los miembros de la pareja.
  • Diferente evolución vital.
  • Intereses personales diferentes.
  • Educación y crianza de los hijos.

¿Cuándo ir a una terapia de pareja?

Las relaciones de pareja son complejas y todas pasan por momentos de crisis. Por lo que no hay que precipitarse, ni tomar decisiones de forma impulsiva.

Es recomendable acudir a terapia cuando hay un estancamiento en la relación o existe un grado de insatisfacción notable en algún miembro de la pareja o en ambos.

En muchas ocasiones se acude a terapia de pareja cuando la pareja ya está muy desgastada, lo que dificulta la eficacia y el proceso.

Es importante señalar que en muchas ocasiones la terapia de pareja puede terminar en una separación de la pareja y no por ello, sería un fracaso de la terapia. En este caso la terapia de pareja estaría encaminada a temas como, por ejemplo, ¿cómo se lo decimos a los hijos? ¿quién se marcha de casa? ¿cómo será la relación ahora? ¿cómo se dividen las pertenencias?.

¿Cómo funciona la terapia de pareja?

La terapia de pareja ayuda a las personas a parar y reflexionar sobre el momento en el que se encuentra la relación, quizá bastante dañada y sumida en una espiral negativa, y poder así empezar el viaje juntos de reconstrucción de la relación. Es muy importante las ganas, el compromiso y el esfuerzo de ambos miembros de la pareja.

El terapeuta no juzgará ni criticará a ningún miembro de la pareja, ya que el objetivo no es buscar culpables. Tampoco habrá un posicionamiento hacia ningún miembro de la pareja.

¿Cómo se desarrolla la terapia de pareja?

1.Evaluación
2.Devolución
3.Tratamiento
4. Seguimiento

En general las sesiones serán conjuntas con los dos miembros de la pareja, pero habrá algunas sesiones individuales con cada uno de ellos, si el terapeuta lo considera necesario.

¿Qué hago si mi pareja no quiere asistir a terapia?

No es conveniente forzar al miembro de la pareja que no quiere ir a terapia de pareja. Si bien es cierto que lo más aconsejable es que acudan los dos, el que acuda a las sesiones, puede compartir la información con el otro integrante y trabajarla juntos.

Si el miembro que no acude a terapia tampoco se muestra colaborador en casa, habrá que plantearse la opción de terapia individual con el miembro interesado.

terapia de pareja

Post Relacionados:

¿Estás pensando en acudir a un psicólogo?