No te creas todo lo que piensas: la defusión cognitiva

defusión cognitiva

¿Qué es la defusión cognitiva?

Pensar no es malo. De hecho, nuestra mente nos protege de los peligros, nos ayuda a sobrevivir.

El problema viene cuando nos creemos todo lo que nuestras mente nos cuenta. Sobre todo cuando nos convertimos en los mejores guionistas de nuestras propias películas de terror e imaginamos los peores escenarios posibles.

Nuestra mente nos atrapa, unas veces salta de un pensamiento a otro en cuestión de segundos y otras veces se queda «enganchada» en algún tema o situación generándonos un gran malestar.

¿Cuántas veces has deseado poder parar la actividad de tu mente? Déjame adivinar; infinitas.

Expresiones como «dejar la mente en blanco», «dejar de pensar», «parar nuestra mente» son expresiones que carecen de sentido y se convierten en deseos imposibles, ya que nuestra mente está siempre funcionando, interpretando la realidad y estableciendo relaciones entre lo nuevo y lo que ya conocemos.

Sin embargo, podemos aprender y desarrollar una nueva forma de relacionarnos con nuestros pensamientos,  la defusión cognitiva. Continuar leyendo «No te creas todo lo que piensas: la defusión cognitiva»

La evitación: cuando la solución se convierte en el problema

evitación

Prácticamente todas las personas utilizamos o hemos utilizado la evitación como forma de afrontar las situaciones que nos generan malestar. Nos sentimos tan mal, que la única manera que vemos de reducir o hacer desaparecer ese malestar es evitando aquello que nos hace sufrir.

Esta es una respuesta que aunque pueda parecer beneficiosa a corto plazo (ya que desaparece el malestar), a largo plazo es muy perjudicial y nos hace quedarnos enganchados en el problema.

A continuación, explicaremos por qué nos sucede esto y las consecuencias que tiene. También hablaremos de los tipos de evitación que hay, las características de las personas evitativas y que otras estrategias podemos utilizar ante estas situaciones. Continuar leyendo «La evitación: cuando la solución se convierte en el problema»

La atadura de los deberías: aprende a liberarte

deberías

Los famosos “deberías o tengo que” son creencias irracionales rígidas y absolutistas que ocupan la mayor parte de nuestro dialogo interno. Solo hay que pararse y darse cuenta de los mensajes que nos damos en nuestro día a día “deberías haber dicho que no”, “tenías que haber ido al gimnasio hoy”… y así, infinidad de ellos.

Los debería son uno de los errores de pensamiento o distorsiones cognitivas más comunes. Se les llama así porque suponen pensar de una forma errónea o distorsionada.

Se sienten como verdaderas imposiciones, lo que nos hace ver la vida de una forma muy rígida y exigente, boicoteando nuestras metas y objetivos y provocándonos un gran malestar. Continuar leyendo «La atadura de los deberías: aprende a liberarte»

¿Cómo puedo manejar el miedo?

manejar el miedo

Seguramente te has encontrado en muchas situaciones donde el miedo ha llegado a condicionarte, paralizarte e incluso bloquearte, alejándote de tus objetivos e impidiéndote llevar una vida plena. Por ello, es fundamental aprender a manejar el miedo.

Recordamos que el miedo es una de las emociones básicas del ser humano y surge cuando percibimos un peligro y pensamos que no poseemos las capacidades o estrategias para hacerle frente.

Es, por tanto, el sistema natural de alarma que tiene el ser humano.

Ya que el miedo está presente es nuestro día a día de una forma u otra, hay que aprender a vivir con él, a manejarlo de la mejor forma para que no nos paralice y a aceptar que nos va a acompañar a lo largo de nuestra vida, en cualquier decisión, situación, proyecto…

Ya sabemos que sentir miedo no es malo, el problema viene cuando el miedo es irracional, es decir, no hay un peligro real. Continuar leyendo «¿Cómo puedo manejar el miedo?»

¿Qué es el miedo?

miedo

El miedo de una u otra forma (al fracaso, al compromiso, a fallar, hablar en público, a hacer el ridículo, a la valoración de los demás, a que otra persona se enfade…) nos acompaña día a día a lo largo de nuestra vida.  

Desde la infancia es muy común la aparición de los miedos infantiles (a la oscuridad, a los monstruos…), son evolutivos y desaparecen con el paso de los años.

A medida que vamos pasando por las distintas etapas del desarrollo, la adolescencia, la adultez y la vejez,  aparecen los miedos propios de cada etapa.

Podríamos decir que es una de las emociones que experimentamos con mayor frecuencia.

Hay miedos que podemos considerar razonables, ya que es normal tener miedo antes ciertas situaciones.

Sentir todo tipo de emociones es positivo y necesario, ya que nos dan información sobre lo que está pasando a nuestro alrededor, por ello, vamos a sentir nuestras emociones con libertad, no vamos a evitarlas, controlarlas o reprimirlas.

No vamos a evitar o escapar del miedo, es nuestro aliado. Nos ayuda a sobrevivir, si viviéramos sin miedo, pondríamos en peligro nuestra vida.

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Pensar en uno mismo no es egoísmo

pensar en uno mismo

A todos mis pacientes desde la primera consulta les digo esta frase «pensar en uno mismo no es egoísmo». Les digo que lo más importante son ellos, su felicidad, su bienestar, su salud y su cuidado.

Primero son ellos y luego los demás, parejas, padres, hijos, hermanos, amigos…

A muchos de ellos, esta idea les sorprende, puesto que en muchos casos, la educación que han recibido de sus familias y el mensaje de la sociedad, ha ido en otra dirección.

No solo les sorprende, si no que ni siquiera se han parado a pensar en ello y mucho menos en llevarlo a cabo. Para muchos, pensar en uno mismo les genera un conflicto interior y malestar, apareciendo emociones como la culpa.

Asimismo, aparecen verbalizaciones del tipo «pensarán que soy un/a egoísta», «lo primero son mis hijos», etc.

Nos han educado para anteponer y satisfacer los deseos, intereses y necesidades de los demás antes que los propios.

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Cultivando la gratitud

gratitud

Cuando incluimos la gratitud en nuestra forma de vivir, cambiará nuestra forma de ver la vida.

Solemos pasarnos la mayor parte del tiempo fijándonos en lo que no tenemos y prestando poca atención a lo que si tenemos.

Sin embargo, la atención se puede entrenar, si conseguimos prestar atención a lo positivo que tenemos en nuestra vida, aumentaremos nuestro bienestar.

Reconocer lo que hay bueno en tu vida, te proporcionará paz y será la esencia de tu felicidad.

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Consejos para liberarme de los pensamientos negativos

pensamientos negativos

Una vez que ya sabemos un poco más sobre los pensamientos negativos y cómo influyen en mi día a día, vamos a aprender a no identificarnos con ellos y a gestionarlos de la mejor manera.

Ya hablamos de la cantidad de pensamientos que tenemos a lo largo del día, nada menos que 60.000 y de éstos la mayoría de ellos son negativos, repetitivos y relacionados con el pasado.

Por ello, vamos a centrarnos y a trabajar sobre los pensamientos negativos. Continuar leyendo «Consejos para liberarme de los pensamientos negativos»

Los pensamientos: ¿cómo influyen en mi vida?

pensamientos

La mayoría de nosotros solemos pensar que somos lo que pensamos, ni siquiera nos paramos a pensar en la posibilidad de que esto no sea así. Es decir, nos identificamos con nuestros pensamientos.

¿Alguna vez habéis pensado la cantidad de pensamientos que nos asaltan a lo largo del día?

Según estudios científicos tenemos 60000 pensamientos al día y la mayoría de ellos son negativos, repetitivos y relacionados con el pasado. Continuar leyendo «Los pensamientos: ¿cómo influyen en mi vida?»

No llego a todo: aprendiendo a ser feliz

no llego a todo

Cuantos de nosotros pensamos cada día esto, ¿verdad? Largas jornadas laborales, labores domésticas, cuidado de los hijos, colegio, actividades extraescolares, ocio, quedar con amigos, leer, ver tal serie… Y, al final, la sensación que queda es «no llego a todo», estar agotado física y mentalmente y además, no disfrutar de las cosas porque vas acelerado pensando en la siguiente «cosa de la lista»  que tienes que hacer.

Hay una cosa que está clara, no es posible llegar a todo.

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