¿Cómo superar la tristeza?

Quizá desde hace un tiempo, te sientes triste, abatido, desmotivado…como si la tristeza hubiera invadido todas las parcelas de tu vida.

Piensas en cómo has llegado hasta aquí y no sabes muy bien qué es lo que te pasa, has disminuido o abandonado tus actividades, tus relaciones sociales etcétera.

Más de un 20% de personas sienten una tristeza que no saben explicar.

En el post de voy vamos a hablarte sobre la tristeza y vamos a darte unas pautas para poder superarla.

¿Qué es la tristeza?

Es una de las 6 emociones básicas descritas por el psicólogo Paul Ekman.

Normalmente la tristeza aparece como respuesta ante una pérdida, ya sea la muerte de un ser querido, una ruptura de pareja…

Todos nosotros nos hemos sentido tristes en muchas ocasiones a lo largo de nuestra vida. Es, por tanto, universal.

Sabemos que como todas las emociones cumplen una función para el ser humano y, aunque en la mayoría de las ocasiones no queremos estar tristes, la tristeza, también cumple una función. 

Funciones 

  • Una de las funciones está relacionado con lo social, despierta la empatía y el acercamiento hacia la persona que está triste por parte de los demás y se ponen en marcha conductas de ayuda.
  • Otra de las funciones está relacionada con la introspección para que la persona realice un análisis de la situación y de su vida en general. Es una de las emociones más reflexivas.
  • Es necesaria para superar una situación adversa, para aprender de la misma, y poder adaptarnos a la nueva situación, permitiéndonos el desarrollo y crecimiento personal.

Desde nuestra infancia, en muchas ocasiones nos enseñan a reprimir las emociones, y más en concreto, la tristeza. Pensad cuantas veces nos han dicho eso de “no llores, tranquilízate” o hemos escuchado frases poniendo en duda la masculinidad por expresar la tristeza “no llores que pareces una niña”.

Es fundamental expresar las emociones y no intentar reprimirlas ni evitarlas, para nuestro bienestar físico y mental.

Tengo la teoría de que cuando uno llora, nunca llora por lo que llora, sino por todas las cosas por las que no lloró en su debido momento. Mario Benedetti.

Causas

Existen diferentes causas por las que podemos estar tristes. Éstas son:

  • Muerte de un ser querido
  • Decepciones personales
  • Clima
  • Fracaso laboral
  • Dolor físico
  • Soledad
  • Culpa
  • Ruptura de pareja
  • Pérdida de tiempo
  • Pensamientos negativos
  • Cambios hormonales
  • Desesperanza frente al futuro
  • Insatisfacción

Además, de estas causas, hay que tener en cuenta los factores genéticos,  determinada en un 60% nuestros rasgos de personalidad.

La psicóloga Sonja Lyubomirsky,  en su libro “La ciencia de la felicidad”, nos dice que nuestra felicidad viene determinada genéticamente en un 50%.

Así, por ejemplo, el que nuestros padres sean más alegres o mas tristes, nos va a condicionar.

En cuanto al ambiente, todas nuestras vivencias, situaciones o historias que hemos pasado a lo largo de nuestra vida, también va a influir en nuestra tendencia a ser personas más a o menos tristes.

Nuestras emociones siempre tienen un desencadenante.

Debemos identificar la causa de la tristeza, para poder trabajar posteriormente sobre ella.

 

tristeza

¿Cómo se manifiesta?

Ya hablamos en el  post sobre las emociones de los 3 sistemas de respuesta que se dan ante cualquier emoción que sintamos, el fisiológico, el cognitivo y el conductual.

En el caso de la tristeza, encontramos las siguientes respuestas:

  1. Fisiológico: hay un aumento dela frecuencia cardiaca y de la presión arterial, elevación actividad neurológica, disminución del tono muscular 
  2. Cognitivo: solemos interpretar la realidad de manera más negativa de lo que hacemos normalmente. Cuando estamos tristes, tendemos a recordar situaciones tristes del pasado y a prestar más atención a lo negativo.
  3. Conductual: lo más característico es la inactividad y la apatía, dejamos de hacer cosas, lo que nos lleva a sentirnos más tristes.

Diferencia entre tristeza y depresión

Es muy común pensar que estar triste es estar deprimido, pero existen diferencias notables entre ambos.

Sentirse triste ocasionalmente es algo inevitable que sucede en la vida cotidiana. Como toda emoción, sabemos que tiene una duración determinada. En ocasiones este estado de tristeza, puede alargarse un poco más en el tiempo.

Normalmente la persona que se siente triste identifica la causa, sin embargo, en la depresión no.

La persona que sufre depresión posee una sintomatología característica, como por ejemplo: apatía, desesperanza, angustia, tristeza, pensamientos negativos con respecto a él mismo, al mundo que le rodea y al futuro etcétera.

Los síntomas tienen que durar al menos 6 meses en la depresión.

Se ven afectados y condicionados todos los ámbitos de la vida de la persona que sufre depresión, la persona que está pasando por una época de tristeza, normalmente, es capaz de funcionar con normalidad en su día a día.

Para realizar un diagnóstico de depresión, debe ser diagnosticado por un profesional de la salud mental, en base a un sistema de clasificación de los trastornos mentales, como son el DSM-V de la Asociación Psiquiátrica Americana (APA) o el CIE-10 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ya que estamos ante un trastorno psicológico.

Consejos para superar la tristeza

Como ya hemos dicho, todas las emociones tienen una duración determinada y es necesario experimentar cada una de ellas.

Por lo que no se trata de no estar triste, sino de seguir con nuestra vida y saber gestionar la tristeza de la mejor manera posible.

Para ello, te propongo algunos consejos:

  • Acepta la tristeza: estar triste es algo inevitable en la existencia humana, por lo que en lugar de luchar contra no querer estar triste, vamos a aceptarla, ver que función cumple y poner en marcha nuestros recursos para la gestión de la tristeza. Acepta tu momento y date tiempo.
  • Explora los sentimientos y descubre lo que necesitas: los momentos de tristeza son necesarios y facilitan la introspección con uno mismo, conectamos con nuestros deseos y nuestras necesidades en ese momento.
  • Come de forma sana y nutritiva: muchas veces cuando estamos pasando por una época de ánimo bajo, tendemos a descuidar nuestra alimentación, nos saltamos alguna comida, ingerimos alimentos con alto contenido en grasas… que retroalimentan nuestros pensamientos negativos y reproches por no ser capaces de comer adecuadamente. Por ello, es importante mantener una dieta sana y equilibrada.
  • Cuida tu aspecto e higiene personal: al sentirnos tristes, en muchas ocasiones, dejamos de hacer cosas y tendemos a quedarnos más en casa, por lo que dejamos de arreglarnos y cuidarnos.
  • Haz ejercicio físico: todos conocemos los grandes beneficios que supone la realización de ejercicio físico. Muchos estudios muestran que el ejercicio físico es igual de eficaz que los antidepresivos.
  • Escucha música que te haga sentir bien: la música es un herramienta muy potente en el mundo emocional,  es capaz de evocar diferentes emociones. Podemos ponernos música que nos haga sentir tristes para ayudar a esa introspección necesaria de la que hablábamos o bien, para escuchar música que nos provoque emociones de alegría, euforia, activación etc.
  • Mindfulness: nos ayuda a centrarnos en el presente, a estar con conciencia plena en el momento presente sin juzgar. Focalizándote en el presente consigues centrar tu atención y esfuerzos para superar tu tristeza y planificar el futuro. El Mindfulness es una técnica muy potente que requiere práctica y con ella, conseguirás grandes beneficios. Puedes también realizar ejercicios de relajación, meditación etc.

tristeza

  • Rodéate de gente: tendemos a aislarnos y eso, lo único que hace es que nos sintamos peor.  El estar con gente nos hace distraernos y pensar en otras cosas que no sea mi tristeza.
  • Habla con algún amigo o ser querido: al ser seres sociales, necesitamos a los demás para regular nuestras emociones. Hablar con otra persona de lo que me hace sentir mal, es una buena forma de regular y afrontar esa situación. No esperes la ayuda de los demás, pídela si la necesitas.
  • Haz actividades que te hagan sentir bien: si hago cosas que me gustan y me hacen sentir bien, mis pensamientos serán más positivos, al igual que mis emociones, por la interrelación entre pensamientos, emociones y conductas.
  • Escribe: el hecho de ponernos a escribir sobre como nos sentimos, es una buena forma de desahogarnos. Al proyectarlo fuera de nosotros, tomamos otra perspectiva y distancia sobre la situación, pudiendo ser más objetivos y ver las cosas con más claridad.
  • No seas demasiado exigente o duro contigo mismo: no juzgues como deberías sentirse, date un margen para sentir y encontrar el camino del bienestar emocional.
  • No caigas en la autoindulgencia: en contraposición a lo anterior, no caigas en la autoindulgencia del “ya lo haré, ya estaré mejor…” y sin poner de tu parte.
  • Utiliza el sentido del humor: no te tomes las cosas demasiado en serio, a veces, las cosas son mas fáciles de lo que pensamos y el humor nos ayuda a darle ese “toque de sal” a la vida.
  • Practica la amabilidad: ser amables con los demás nos hace sentir bien. Normalmente cuando somos amables con los demás, ellos lo son con nosotros, es recíproco, y así, generamos “cadenas de amabilidad” que nos hace sentir más felices.
  • Crea una rutina: cuando estamos invadidos por la tristeza, la apatía se apodera de nosotros y la motivación nos abandona, por eso es importante que nos creemos una rutina que nos haga hacer las cosas en modo robot, simplemente ejecutar, sin dejar entrar a los pensamientos que nos boicotearán la conducta que vaya a realizar.
  • Ponte objetivos: al marcarnos objetivos, generamos una dinámica de acción para el cumplimiento de esos objetivos. Necesitamos objetivos para funcionar en nuestro día a día. Empieza poniéndote objetivos pequeños y diarios.

La tristeza te llama misteriosamente, y si no haces nada contra ella, se va misteriosamente. Alejandro Jodorowsky

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